¿Cuántas veces has escuchado que al practicar ejercicio consigues sentirte mejor? ¿Qué tras pasar unas horas nadando en la piscina, corriendo unos kilómetros o jugando un partido de tenis te sientes mucho más relajado, con mejor ánimo y con una gran satisfacción? Seguro que has oído -y puede que incluyo dicho- decenas de veces estas expresiones, ¿pero en realidad sabes por qué se produce ese bienestar? La respuesta es sencilla y está basada en cientos de investigaciones y estudios científicos: las endorfinas son las responsables de toda esta variedad de sensaciones positivas.  

¿Y qué son las endorfinas y en qué me ayudan?

Hemos oído hablar miles de veces de las endorfinas, ¿pero sabemos qué son exactamente? Las endorfinas son un tipo de neurotransmisores conocidos también como “las hormonas de la felicidad” que producen a nivel cerebral una sensación profunda de placer, euforia y bienestar tras practicar ejercicio de forma regular. Esta particular sensación de felicidad generada por las endorfinas es la culpable de que muchos deportistas lleguen a sentir cierta “adicción” a practicar ejercicio y que necesiten mantener el deporte en su día a día  para sentirse bien. ¡Están enganchados a las endorfinas!

Aunque una de las consecuencias más evidentes de estos neurotransmisores sea mejorar el estado de ánimo del deportista, también producen una larga lista de consecuencias positivas tanto físicas como psicológicas a corto y largo plazo. Producen anestesia y alivio del dolor, modulan el sueño y el apetito, fortalecen el sistema inmunológico e incluso favorecen la segregación de hormonas sexuales. Además, ayudan a reducir la ansiedad y el estrés, eliminan la fatiga mental e emocional y alivian algunos síntomas típicos de los episodios y trastornos depresivos. 

¿Qué otros beneficios produce el deporte?

Y dejando a un lado las endorfinas, el deporte en sí mismo también produce una serie de mejoras que repercuten en el cuerpo y la mente de la persona. Por ejemplo, el ejercicio habitual mejora el aspecto físico y ayuda a quemar calorías y mantener un peso saludable, lo que a su vez produce un aumento del autoestima y confianza del deportista. Además, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer, y ayuda a prevenir problemas óseos y musculares, como por ejemplo la osteoporosis. ¡Toda una variedad de beneficios psicológicos y físicos al alcance de cualquiera que se decida a hacer deporte!

Y entonces, ¿Qué deporte es el más beneficioso?

Tras dejar claro en lo mucho que nos ayuda el deporte, a algunos les habrá venido a la mente una pregunta ¿cualquier tipo de ejercicio produce todos estos beneficios? La respuesta es sencilla: todas las prácticas deportivas, sean las que sean, producen beneficios físicos y psicológicos, pero es necesario matizar que para evitar lesiones y complicaciones posteriores es imprescindible elegir un deporte adecuado a nuestras características físicas y objetivos.

Uno de los deportes que mejor se adapta a todo tipo de deportistas y que más beneficios produce tanto a corto como a largo plazo es el running. En los últimos años este deporte y sus beneficios se han puesto muy de moda y hoy en día es uno de los más practicados, a cualquier hora del día -e incluso de la noche- es posible ver a decenas de mujeres y hombres de todas las edades y condiciones físicas corriendo por las calles de nuestra ciudad.

Y es que este deporte está al alcance de cualquiera que quiera practicarlo: sólo necesitas unas zapatillas para correr, ropa cómoda y ganas de salir a la calle a disfrutar. No importa si vas solo, acompañado, la hora del día o tus objetivos, el running se adapta a cualquier persona y a sus circunstancias. Además, es un deporte sencillo, económico y saludable que no entiende de edad, motivación o condición física, e incluso pueden practicarlo deportistas con lesiones previas. 

El Estilo Minimalista dentro del running

Todas las personas tienen cabida dentro del running, sobre todo dentro de una de sus modalidades, el famoso “el estilo minimalista”, que cada día cuenta con más adeptos en todo el mundo. Este estilo reduce a la mínima expresión las zapatillas –en algunos casos ni siquiera las utiliza- y busca conectar con la esencia natural de este deporte para conseguir correr de la forma más eficiente posible. Jóvenes y mayores, expertos y principiantes, personas con sobrepeso o con poca musculatura, corredores con problemas en los pies o incluso deportistas lesionados son potenciales corredores minimalistas. Y es que este estilo no sólo proporciona beneficios físicos y psicológicos sino que también reduce y previene las lesiones gracias a sus métodos para correr naturales y eficientes.

Son muchos los deportistas que se están dejando atrapar por esta modalidad de running, que combina los beneficios del deporte con la reducción al máximo lesiones y potencia la conexión entre las propias sensaciones del cuerpo y la mente. No lo dudes ni un segundo más y ¡disfruta de los beneficios del running y del estilo minimalista!

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