Como os he explicado en mi último post, después de haber estado aprendiendo el estilo de correr minimalista durante poco más de 2 meses, llegó mi primera lesión -o más bien mi primera molestia, ya que no ha sido algo grave-.

No ha sido un dolor muy intenso y solamente lo notaba cuando comenzaba los entrenamientos, así que me he tomado toda una semana de descanso para recuperarme. Probablemente, podría haber vuelto a correr tras 5 días de reposo pero he preferido asegurar mi recuperación.

He estado estudiando el tema de mi molestia un poco más y el dolor que tenía en la parte superior –el empeine- del pie derecho es, según lo que he entendido, una lesión llamada metatarsalgia. Parece ser una lesión bastante frecuente entre los corredores que han intentado mejorar su estilo demasiado de prisa corriendo muchos kilómetros o que no descansando el tiempo suficiente entre cada entrenamiento.

En mi caso, creo que la causa de las molestias ha sido la segunda razón. He seguido un plan de entrenamiento basado en correr poca distancia pero 4-5 días a la semana para así poder llegar a correr más kilómetros. Cuando empecé a cambiar al estilo minimalista ya estaba en muy buena forma y no quería perderla al correr solamente 3-5 kilómetros cada semana.

El plan por el que me guié lo cogí de un post en el blog de Natural Running, donde se centraban en la importancia de empezar muy lentamente y correr solo 1-2 kilómetros por semana, para después ir incrementando la distancia 0,5-1 kilómetro. Según este plan, el corredor podría entrenar todos los días siempre y cuando no sienta molestias.

Mi error fue que, como durante los primeros meses no tuve ninguna molestia, llegué a incrementar la distancia hasta los 6-9 kilómetros en cada entrenamiento.

Hasta el momento de mi lesión me parecía que avanzaba bastante bien porque llegaba a correr unos 30-35 kilómetros por semana manteniendo el estilo minimalista, pero tengo claro que debería haber corrido como mucho unos 3-4 días a la semana para evitar más molestias.

Como pasa siempre, en el mundo del estilo minimalista hay opiniones muy diversas sobre que plan de entrenamiento y método de adaptación es el mejor. Mi opinión personal es que, en la mayoría de ocasiones, no hay una respuesta -plan o método- que sea correcto para todos, y depende mucho de los factores personales de cada corredor.

Así que empecé a investigar diferentes planes de entrenamiento para hacer cambios en mi plan anterior. Tenía claro que debería descansar como mínimo 1 día después de cada entrenamiento pero por otro lado no tenía ganas de disminuir mucho los kilómetros totales que corría cada semana. Una posible solución la encontré en el libro “The barefoot running book” de Jason Robillard, donde se recomienda a los corredores que tengan una necesidad de correr más kilómetros que corran uno o dos días por semana al estilo tradicional –incluso con zapatillas normales- para así poder recorrer distancias más largas.

La parte negativa de este método, especialmente si se implementa desde principio, es que tardas bastante más tiempo en aprender bien el estilo minimalista porque se mezclan los diferentes estilos al correr.

Parece que hay muchos corredores minimalistas que están muy en contra de esta forma de combinar, pero yo quiero darle una oportunidad a esta posibilidad, por ejemplo, corriendo 1 día a la semana sin pensar en estilo pero haciendo más kilómetros.


Comparativa de Zapatos 20
Mi nuevo plan de entrenamiento se basa en correr siempre cada 2 días, por lo que algunas semanas corro 4 veces y otras 3.  Realizo un entrenamiento con mis zapatillas 100% minimalistas, normalmente más corto -de 4 a 6 kilómetros-, uno o dos entrenamientos con mis zapatillas Merell Bare Acces 2 (zapatillas de transición con cero drop y una suela de unos 14 milímetros) -de unos 6 a 9 kilómetros- y, si tengo ganas de correr, el siguiente entrenamiento corro más kilómetros con mis antiguas zapatillas Nike -unos 12-15 kilómetros- o practico trail. Con este plan de entrenamiento puedo llegar a correr unos 30 o 35 kilómetros a la semana y al mismo tiempo descansar cada dos días.

Post Data:
Después de haber corrido con este plan de entrenamiento un par de semanas, intercalando entrenamientos con días de descanso, me va bastante bien y no he vuelto a sentir molestias en el pie.

Lo que me pareció muy raro fue la sensación de ponerme mis antiguas zapatillas tradicionales –me resultaron muy pesadas- aunque solamente lleve unas 10 semanas corriendo al estilo minimalista. Por eso solamente corrí una vez con estas zapatillas y en vez de eso entreno por la montaña unos 10-12 km con mis zapatillas de transición. Como último apunte comentar que resulta muy complicado mantener un estilo muy minimalista corriendo por las pendientes de la montaña, pero eso ya os lo comento en otro post.

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